¡Ahora se vienen las prácticas laborales! Con asistencia completa curso “Vendedor Integral” Chillán concluye su etapa de capacitación

300 horas de capacitación ya quedaron atrás y las prácticas laborales se vislumbran en el horizonte para 24 mujeres y un varón que forman parte de la iniciativa desarrollada por Fundación Trabajo para un Hermano y financiada por el “Programa Servicios Sociales – Subsecretaría del Trabajo, Gobierno de Chile”.

El pasado jueves, 25 participantes de las comunas de Chillán, San Carlos y Chillán Viejo se despidieron del aula que los acogió por casi tres meses, periodo que consideró la ejecución de módulos como “Habilitación Laboral”, “Introducción al Retail”, “Marketing Visual” y “Caja”, entre otros.

Risas y congoja se tomaron la jornada culmine que dio pie a las prácticas de 180 horas en diversos establecimientos del comercio ñublesino. Concluidas éstas, el equipo de Gestión Laboral de Fundación TPH dirigirá sus esfuerzos en la búsqueda de plazas laborales materializadas en contratos de trabajo para las beneficiarias y beneficiario del programa.

Como último día, hubo espacio para despedidas, buenos deseos de cara al futuro y conclusiones tras el fin de la capacitación. “Me siento feliz porque es el término de una etapa y el comienzo de otra. Me voy llena de conocimientos y espero seguir aprendiendo más en mi práctica en Falabella y hacer las cosas bien para quedar trabajando ahí”, manifestó Adelina Salazar, participante del curso.

“Espero que gracias al curso se me abran las puertas porque tengo las ganas de salir adelante”, manifestó José Miguel Toro, quien durante las próximas semanas deberá realizar su práctica en Comercial Copelec con la convicción de obtener un trabajo que le permita ahorrar para en el futuro financiar estudios de Ingeniería Agrícola.

Opinión similar es la de Macarena Rodríguez, quien a lo largo del curso se destacó por su responsabilidad, compromiso e interés por hacer las cosas bien para acceder a la inserción laboral que “me permita una estabilidad económica para cumplir mis sueños, que son la casa propia y ahorrar para los estudios de mi hija”.

Curso “Manipulación de Alimentos” concluye su etapa de capacitación y da el vamos a las prácticas laborales

Con dejos de felicidad, satisfacción y nostalgia, este miércoles se bajó el telón de la fase lectiva del curso desarrollado desde junio por Fundación Trabajo para un Hermano Concepción y financiado por el “Programa Servicios Sociales, Subsecretaría del Trabajo – Gobierno de Chile”.

302 horas de facilitación de módulos como “Competencias Técnicas”, “Prevención de Riesgos”, “Servicio al Cliente”, “Expresión Oral”, “Nutrición e Higiene” y “Habilitación Laboral”, entre otros, debieron sortear las 19 féminas y un varón que componen el curso.

En el aula que acogió al grupo por los últimos tres meses se llevó a cabo el íntimo encuentro que coronó la finalización de la primera etapa del programa, antesala de las prácticas laborales de 180 horas que tendrán cabida durante las próximas semanas en distintos establecimientos prestadores de servicios de alimentación, casinos y empresas de la provincia de Concepción.

María Fierro, miembro del Directorio de Fundación TPH, no ocultó su dicha por el rendimiento, motivación y perseverancia del grupo, y lo instó a continuar de la misma forma en la práctica, que será el primer acercamiento real con el mundo del trabajo y un paso más hacia la inserción laboral que cada una de las (el) participantes anhela para mejorar sus condiciones de vida y la de sus familias.

La jornada fue condimentada con toques de alegría por el logro alcanzado y de nostalgia por dejar el aula. Satisfacción y ansiedad, en cambio, fueron los denominadores comunes de cara a lo que viene, como en el caso de Patricio Saavedra, único varón del curso. “Tengo la sensación de satisfacción por haber concluido esta etapa en mi vida y por haber crecido un poco más como persona. Me llevo lo mejor de TPH y espero aplicar todo lo aprendido cuando me enfrente al campo laboral”, manifestó el oriundo de Lota.

Luz Betancour, por su parte, se mostró agradecida por la oportunidad y aseguró seguir dando lo mejor de sí hasta conseguir un trabajo “bien remunerado”, pero antes “estoy nerviosa y ansiosa por la práctica en Clínica Sanatorio Alemán, pero ahí estaré al servicio de ellos entregando mis conocimientos”, señaló.

“El compromiso que adquirí con la Fundación desde un principio me lleva a terminar la capacitación y a querer hacer una buena práctica en Dulces Sur en Concepción”, comentó Astrid Morales, quien por lo demás fue una de las participantes destacadas con un 100% de asistencia.

El camino a la inserción laboral no será fácil, pero la realización de una buena práctica laboral dará mayores oportunidades de obtener un contrato de trabajo a cada una(o) de las (el) 20 participantes del curso Manipulación de Alimentos – Concepción.