Fundación TPH suma 10 años de trabajo productivo junto a la Municipalidad de Tomé

Tania Avilés, directora de TPH, junto a emprendedoras de Tomé.

Una alianza colaborativa que suma un total de 10 años, es la que actualmente celebra Fundación Trabajo para un Hermano (TPH), junto al área de Fomento Productivo de la Municipalidad de Tomé, en el marco del Fondo de Desarrollo Productivo Comunal, FONDEPROC.

Ambas organizaciones han sabido trabajar de forma conjunta y con efectividad, para lograr que estos recursos concursables cumplan con la finalidad de mejorar y fortalecer las actividades productivas y  microempresariales de la comuna costera, mediante la entrega de subsidios a emprendedores/as y microempresarios/as, que les permitan desarrollar una iniciativa económica independiente.

“Con este trabajo que hemos realizado en conjunto, el municipio se ha fortalecido y, sin duda, se ha transformado en uno de los referentes más importantes de esta actividad económica a nivel regional. Además a TPH también nos ha servido para canalizar nuestros conocimientos y actualizarlos año a año”, apunta Jorge Tagle, fundador de la institución sin fines de lucro, quien partió esta alianza en 2009.

Para el sector público este beneficio significa un aporte real para las personas que buscan la forma de iniciar un emprendimiento. “Es sumamente importante que estas iniciativas sean impulsadas por el sector público, porque este es un puntapié inicial en algunos casos para desarrollar ideas de negocios y en otros casos para ir fortaleciendo o consolidando sus ideas como emprendedores”, dice Cecilia Guerrero Cid, coordinadora del área de Fomento Productivo de la Municipalidad de Tomé.

Durante esta década de funcionamiento el programa ha logrado muy buenos resultados. “Ha sido una relación muy virtuosa con el municipio, porque el programa ha podido instalarse y desarrollarse una vez al año en el municipio tomecino, donde se premia a 30 o 40 emprendedores. En total sumamos unos 300 beneficiados”, complementa Tagle.

           

 

TRABAJO FRUCTÍFERO

Según Tania Avilés, directora de TPH, la alianza entre el sector público y privado lograr juntos grandes aportes a la comunidad. “Creemos firmemente en la colaboración y aporte que pueden hacer desde sus distintas experiencias, saberes y facultades, los actores públicos y privados en los territorios, especialmente donde se requiere de apoyo a la actividad económica local”, comenta la también facilitadora de la iniciativa.

En cuanto al trabajo colaborativo que se ha llevado a cabo, Guerrero indica que “ha sido una alianza muy provechosa, tanto para quienes estamos detrás de este fondo, como para los beneficiarios. TPH trabaja de manera muy seria y vemos en ellos los buenos resultados”, señala.

Este lineamiento tuvo su última edición el 29, 30 y 31 de octubre recién pasado, donde una vez más ha permitido entregar importantes aportes de asesorías económicas para generar nuevas fuentes de trabajo.

El fondo de este año correspondió a $11.970.000 de los cuales $10.000.000 son destinados a pagar subvenciones, que responden al apoyo técnico para emprendedores y emprendedoras de la comuna. Las 37 propuestas seleccionadas recibieron montos no reembolsables de $200.000, $310.000 y $350.000 según la línea a la que postularon y que deben utilizar en los gastos de sus iniciativas.

“El aporte no es millonario, pero les sirve a los emprendedores para comprar alguna máquina que les falte o arreglar algo. Esa es la gracia. En cuanto a la fundación tampoco se beneficia mayormente en lo económico. Finalmente, lo que mantiene esta alianza es el cariño y ver que gente se beneficia directamente”, confiesa Tagle.

BENEFICIADOS

Una de las beneficiadas este año fue Alejandra Méndez, quien desea transformar una combi en una food truck, para independizarse con su negocio propio. “Con esa idea postulé a este proyecto. Desde mi punto de vista estos talleres nos sirven para saber administrar los negocios que tenemos o queremos tener más adelante. También nos sirve para generar redes en nuestros alrededores.

Siempre es bueno aprender o reforzar cosas que nos van a ser útiles para tener un mayor conocimiento de los negocios”, apunta.

Para Gabriela Muñoz, otra de las participantes de la última versión de la iniciativa, plantea que su emprendimiento “Lindas Boutique”, donde confecciona ropa a la medida, es muy importante este aporte económico. “En mi caso,estoy acá, porque queremos ampliar el rango.Cuando no hay demasiado trabajo acá en la comuna.

Necesitamos crear algo que nos permita mantenernos y vivir. Además, estos talleres son muy didácticos para aprender a manejar nuestro emprendimiento y el aporte económico sin duda que será muy útil”, comenta, destacando que en su tienda online, “la persona puede escoger el color, el diseño y todo lo que requiera la prenda. Enviamos a todo Chile. Esa es la diferencia con otras tiendas”, finaliza.

  

Participantes del curso “Maestro de cocina”  pondrán en práctica sus aprendizajes

Las integrantes del curso “Maestro de Cocina”,  ejecutado por Fundación Trabajo para un Hermano Concepción (TPH) y financiado por el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (SENCE), están ad portas de asumir un nuevo desafío.

Y es que las 18 participantes de este proyecto educativo deben decir adiós a las aulas de clases para iniciar el proceso de sus prácticas laborales. Luego de tres meses de lecciones prácticas y teóricas, las alumnas deberán demostrar sus habilidades y destrezas en distintos establecimientos prestadores de servicios de alimentación, casinos y/o empresas de la Provincia de Concepción, que colaboran mutuamente con TPH.

Para Damaris Neira, quien obtuvo el 100% de asistencia a las jornadas educativas, terminar esta primera etapa de capacitación significa un orgullo. “Para mí fue un verdadero logro no faltar ningún día. Me propuse esa meta, porque lo estoy viendo a futuro. Si yo presentaba complicaciones ahora que estaba estudiando, después cuando estuviera en un puesto de trabajo no rendiría lo que me exigen”, señala la maestra de cocina de 33 años.

Su paso por esta institución sin fines de lucro, cumplió sus expectativas con creces. “Fue muy linda la experiencia, porque cuando llegué acá pensé que iba a aprender solo de cocina y en realidad los profesores se preocuparon de enseñarnos a desarrollar nuestras habilidades blandas, que sirven para ser una mejor persona y una mejor trabajadora”, comenta Damaris.

 

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DESTACADA PARTICIPACIÓN

En la opinión de Pavel González, facilitador del curso, la evolución que demostraron las estudiantes es muy destacables. “Desde el principio fue un desafío importante este grupo, porque nos comprometimos ambiciosamente a formar maestros de cocina muy profesionales, dentro de un plazo limitado. El perfil de la gente que elegimos fue muy diverso. Había que nivelar y a partir de ello, logramos sacar lo mejor de ellas”, indica el chef.

Durante el trimestre de clases las participantes lograron cumplir el sueño de mejorar sus técnicas en la cocina. “Al principio estaban ansiosas y sólo querían cocinar, pero después se dieron cuenta que es importante tener una base teórica, para luego ponerlo en práctica.  Es un curso  muy diverso. Hay gente que tiene más habilidades que otras, pero en la suma y resta, todas lograron un crecimiento y una mejora en el proceso de alimentación de ellas y sus familias. Pero es importante dejar en claro que maestro de cocina es una persona que opera sola y eso se logra sólo con la experiencia”, precisa el profesor.

Sin embargo, este proyecto no sólo está enfocado en enseñar técnicas y potenciar las capacidades de cada persona, sino que también busca ser una aporte a nivel emocional. “Antes de este curso, yo estaba sin trabajo y me desesperé tanto, que sólo lloraba. Entonces, mi paso por TPH lo veo como una terapia también. Mis profesores y toda la gente de la casa me acogió muy bien y me permitieron ver la vida de una manera más positiva”, confiesa Ana Ojeda Hurtado de 54 años.

En cuanto a sus proyecciones como maestra de cocina, la alumna dice que “Voy a poner todo de mí para lograr mis objetivos. Esta oportunidad que me dio TPH es única y no la quiero desaprovechar”, finaliza.

 

    ÁRBOL DE LOS DESEOS