Relatos de la semana: Priscila Valdés | Participante curso “Asistente de Cuidados a Personas en Situación de Dependencia”

La cesantía de su esposo llevó a Priscila y su familia a vivir de allegados en la casa de sus padres. La pérdida del único sustento financiero del hogar, despertó en ella la necesidad de buscar la forma de generar sus propios ingresos, motivo por el cual decidió realizar el curso “Asistente de Cuidados a Personas en Situación de Dependencia”.

“Yo siempre quise continuar mis estudios. Yo me casé joven, a los 21 años, tuve mis hijos y me quedé ahí, con cuarto medio. Este curso lo veo como una posibilidad de desarrollo personal y como la oportunidad para desempeñarme laboralmente en algo que me gusta”, agrega sobre sus motivaciones para atreverse a ser parte de esta iniciativa desarrollada por Fundación TPH y financiada por el “Programa Servicios Sociales Subsecretaría del Trabajo – Ministerio de Desarrollo Social, Red Local y Cuidados 2017, Gobierno de Chile”.

Hace un mes inició el curso y la oriunda de Concepción de actuales 31 años no puede estar más feliz y segura de que tomó el camino correcto, pues, además se suma el hecho de que tiene todas las facilidades para hacerlo. Su madre cuida de sus hijos y cada día recibe el apoyo incondicional de su familia, que la insta a poner lo mejor de sí para alcanzar su objetivo que es la inserción laboral.

“Mis padres me apoyan, mi esposo igual. Él me aconseja y me dice que si empecé este curso, tengo que terminarlo, nada de dejarlo a medias. Mis hijos también lo hacen, pero son más estrictos, son como jueces, mis apoderados, me piden ver mis notas y me exigen como mínimo un seis, tal como ellos en el colegio”, destaca con sonrisa festiva.

De momento, el curso no se le ha hecho difícil producto de su motivación y de su vocación de servicio por los demás, detallando que “ha sido todo muy bueno. Los facilitadores enseñan muy bien, me es fácil entenderles, te entregan material de apoyo. Con mis compañeras hay buena relación, afinidad y, eso ha hecho que el curso se haga más fácil”. Sobre módulos puntuales, aquellos que guardan relación directa con el área de la salud y cuidado de personas, asegura son sus favoritos.

Finalmente y abriendo el espacio para proyectarse en el futuro, Priscila Valdés añora poder terminar de buena forma su capacitación y práctica, para poder trabajar en este oficio que le gusta y que le dará la oportunidad de tener un ingreso que le permita ahorrar para cumplir el sueño de la casa propia y, de ese modo dejar el hogar de sus padres. “Me gustaría trabajar con adultos mayores antes que con cualquier otra persona. Siento que ellos necesitan más ayuda, cuidados y atenciones, porque están más solos. La gente se despreocupa de ellos y los olvida en muchos casos”, cierra con brillo en sus ojos.