Relatos de la semana | María Sanhueza: Participante curso “Asistente de Cuidados a Personas en Situación de Dependencia”

“Nunca es tarde para aprender cosas nuevas. Yo sé que puedo”, relata de entrada María Sanhueza, quien a sus 56 años es la participante de mayor edad del curso “Asistente de Cuidados a Personas en Situación de Dependencia”, desarrollado por Fundación TPH y financiado por el “Programa Servicios Sociales Subsecretaría del Trabajo – Ministerio de Desarrollo Social, Red Local y Cuidados 2017, Gobierno de Chile”.

Casada y con tres hijos, de los cuales con orgullo señala que el mayor es terapeuta ocupacional, su hija enfermera y el concho pasó a cuarto medio, reconoce que vive de manera tranquila con su esposo en el sector Laguna Redonda en Concepción y, asegura que es aún más feliz los fines de semana cuando llegan de visita sus retoños que trabajan en otras partes.

Durante gran parte de su matrimonio, el único sustento de su hogar ha sido su marido, sin embargo, hace dos años una delicada y costosa cirugía a la que debió someterse uno de sus hijos, llevó a María a buscar de manera desesperada una nueva fuente de ingresos.

“La operación tenía un valor de 3 millones 200 mil pesos. Mi esposo trabajaba pero su sueldo no era muy alto, entonces dije ‘para qué soy buena’ y vi que tenía unos certificados de unos cursos que hice en la Cruz Roja hace muchos años, cuando era ‘lola’. Puse avisos y al otro día me llamaron para trabajar cuidando a un adulto mayor”, relata animada.

El traslado de su paciente a Santiago hace un par de meses posibilitó a María realizar este curso como una forma de enriquecer sus conocimientos y por supuesto, para reinsertarse nuevamente en el mundo del trabajo en un área de su total interés.

“Estoy feliz en este curso porque sé que puedo lograr mi meta de volver a trabajar para tener mi sueldo, mío, propio, que me permita tener y hacer lo que yo quiera. Aparte, para sentirme útil como mujer. Pese a mi edad, yo sé que puedo”, manifiesta con voz impetuosa.

Sobre la etapa de capacitación, reconoce que no ha sido fácil, pero el apoyo de su familia y sobre todo la ayuda de sus hijos “profesionales de la salud”, ha sido vital para rendir de buena forma. “Hay cosas que yo no entiendo y ellos me explican y estudian conmigo los fines de semana. Gracias a ellos he tenido excelentes notas”, declara.

Finalmente y permitiéndose soñar en grande, María espera realizar una muy buena práctica laboral y cumplir su objetivo de volver a trabajar de manera formal y estable, con un certificado que acredite su oficio del que ya se empoderó y que alimenta día a día su vocación de servicio por quienes más lo necesitan.