Camila Arias Vendedora Integral Chillán

Relatos de la Semana: Camila Arias | Curso Vendedor/a Integral – Chillán

El curso ha sido una vía de escape a sus problemas familiares y el lugar donde logra desentenderse de lo crudo y ser feliz al menos por unas horas, confiesa de entrada la oriunda de Chillán Viejo.

Y es que a sus 27 años, está enfrentando una delicada situación. Hace algunas semanas su pareja tuvo un grave accidente de tránsito, su hermana atraviesa un complicado estado de salud y su madre debió someterse a una operación. Pese a todo, su sonrisa característica no desaparece y a diario se arma de fortaleza para cumplir con su capacitación y para que Martín, su pequeño hijo de dos años, la vea bien, “entera”.

El accidente de su pareja puso en jaque su permanencia en el curso Vendedor/a Integral, sin embargo, el respaldo de Fundación Trabajo para un Hermano y el masivo apoyo de sus compañeras, la animaron a seguir adelante.

De momento, ella ha respondido con creces durante los casi dos meses de capacitación, y cómo no, si sus principales motivaciones son “crecer como persona para desenvolverme en la vida de manera independiente y para darle un mejor presente y futuro a mi hijo, que es mi principal adoración”.

Sobre su vida laboral, la también técnico en educación diferencial se desempeñó por casi cuatro años en un colegio, hasta su renuncia. Luego de ello se enteró que estaba embarazada y se dedicó a las costuras que confecciona y comercializa en su casa, actividad importante para mantenerse económicamente hasta que encuentre trabajo como vendedora “en una tienda grande donde vaya mucha gente”, manifiesta.

Para alcanzar la inserción laboral comprometida en este programa, antes Camila debe sortear con éxito la fase lectiva y práctica laboral… y así ha sido gracias a la buena experiencia que ha significado en todo ámbito. “Ha sido entretenido y difícil a la vez, porque había perdido el ritmo y la rutina del estudio, pero el grato ambiente que existe con los facilitadores, coordinadores de TPH y compañeras, ha simplificado las cosas. Están conmigo en todo momento y eso me motiva a venir con ánimo”, apunta.

Ejemplo de la amena relación que existe en el curso, se grafica en un episodio que la conmovió y del que estará eternamente agradecida. Y es que tras el accidente de su pareja, sus compañeras se unieron y organizaron un bingo a beneficio con el fin de reunir fondos, útiles para paliar algunos gastos. “Es muy valorable lo que ellas hicieron porque llevamos poco tiempo conociéndonos. Me siento muy querida y apoyada”, señala con alegría.

Finalmente, reconoce que módulos como “Caja Registradora”, “Marketing Visual” y “Competencias Técnicas” son, a su parecer, algunos de los más útiles de cara a su futuro desempeño como vendedora integral.

Cabe mencionar que esta iniciativa desarrollada por Fundación Trabajo para un Hermano Concepción es financiada por el “Programa Servicios Sociales, Subsecretaría del Trabajo – Gobierno de Chile”.