LA REIVINDICACIÓN DE LAS LUCHAS SOCIALES Y LABORALES DE LA CLASE TRABAJADORA

La reivindicación de las luchas sociales y laborales de la clase trabajadora, posible gracias al movimiento obrero mundial originado a fines del siglo XIX, es lo que conmemoramos este Primero de Mayo, o bien, Día del Trabajador/ra.

Desde su declaración en la mayoría de los países, por acuerdo del Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional, celebrado en París en 1889, se ha considerado una jornada de lucha en homenaje a los Mártires de Chicago.

Estos sindicalistas anarquistas fueron ejecutados en Estados Unidos por participar en las jornadas de lucha por la consecución de la jornada laboral de ocho horas, que tuvieron su origen en la huelga iniciada el 1 de mayo de 1886 y su punto álgido tres días más tarde, el 4 de mayo, en la Revuelta de Haymarket.

Los hechos que dieron lugar a esta celebración están contextualizados en los albores de la Revolución Industrial en los Estados Unidos. A fines del siglo XIX Chicago era la segunda ciudad en número de habitantes de EE. UU.

En la actualidad, este día es conmemorado en prácticamente todo el mundo, aunque, paradójicamente, en el país norteamericano, donde se originó, su festejo equivalente -el Labor Day– es celebrado el primer lunes de septiembre.

MUJER TRABAJADORA

Gentileza radio Lorenzo Arenas

Y en la reivindicación de los derechos de los trabajadores, recordamos a Edelmira Carrillo, mujer de Barrio Norte, asistente social, presa política, madre, amiga y compañera, quien lamentablemente falleció el pasado 27 de abril luego de una larga enfermedad.

Edelmira fue una persona comprometida con sus ideas y con todas las causas que abrazó. Así la define María Fierro, miembro del directorio de Fundación TPH. “La recuerdo en la Oficina de la Mujer, en 1997, trabajando en el Programa Jefas de Hogar. Soy una de esas personas por las que ella levantó banderas y alzó la voz declarando que las mujeres también podemos acceder a otros rubros laborales, llevando el pan a casa”, comenta.

En su vida también peleó por los derechos de la mujer trabajadora. “Encontró cómo resolver la necesidad de quienes recurríamos a su oficina, líder sindical, abogando por los derechos de las mujeres trabajadoras. Construyó familia con su compañero e hija y también con quienes la escuchamos, abrazamos, lloramos y reímos con ella. Me reclamó la danza, no le alcanzaron las fuerzas, pero estará presente en la mirada de cada mujer mayor que decida integrar la ronda”, complementa la también facilitadora de BIodanza.