Discriminación, violencia de género y trata de mujeres: La dinámica del problema en Chile y el papel clave del sector privado en su prevención, mitigación y remedio

En el Día Internacional de la  Mujer 2018, la agencia Activa  Research y la Independent  Market Research Network (Red  Mundial Independiente de  Investigación de Mercado, WIN)  presentaron los resultados de su  estudio sobre mujeres de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Estados Unidos, Ecuador, México, Perú, Panamá y Paraguay, y su percepción del  respeto por sus derechos,  violencia de género y  acoso  sexual.

Según la encuesta de opinión en la que participaron  casi seis mil mujeres, las chilenas fueron clasificadas en segundo lugar entre las que más han sufrido violencia de género en el último año y la tercera entre  las que han sufrido acoso  sexual, también en el último año.  Según las cifras, el 30% de las chilenas han sufrido violencia de  género (física o psicológica) en el  último año y 39% acoso sexual.  Consultados por cuánto creen  que se respetan sus derechos, 6  de cada 10 chilenas dicen “poco o nada”.

A pesar del reconocimiento y los  esfuerzos realizados  por el  Estado, todavía existe una seria falta de comprensión en Chile con respecto a la trata de  mujeres (T d M). Así lo  demuestran las últimas cifras destacadas por el principal periódico nacional chileno, que  cita un aumento del 66% en la  explotación laboral contra los  migrantes en los últimos 3 años  (El Mercurio, 2017). Debido a la  falta de comprensión de la  violencia de género, su  identificación, así como el  enfoque de T d M, ya sea  explotación sexual o trabajo  forzoso, el resultado es un bajo  número de víctimas reportadas  en Chile (214 en el período  2011-2017), particularmente en  comparación con sus países vecinos en un período similar  (9.987 en Argentina, 5.114 en  Perú).

La violación de los derechos  humanos, el trabajo forzoso y  la trata de personas, ya sea en las cadenas de suministro o en las comunidades en las que están establecidas las  empresas, no solo es perjudicial para las mujeres directamente afectadas, sino también para la reputación de las empresas que  inadvertidamente participan en  prácticas comerciales perjudiciales. La creciente conciencia social de estas vulneraciones ha llevado a los consumidores, así como a los accionistas, a cuestionar el  consumo de productos de empresas que no pueden  garantizar la incorporación de  los derechos humanos en su cadena de suministro o en las  comunidades donde están  ubicados.

Frente a esta situación, las empresas deben ir más allá de  la responsabilidad social empresarial (RSE) adoptando  una ciudadanía corporativa global proactiva y agregando  este valor a sus productos y servicios en beneficio de sus clientes, empleados y accionistas. La incorporación de los derechos humanos y la  colaboración proactiva entre  las empresas, los actores de la  sociedad civil y el sector  público genera beneficios tanto económicos como técnicos.

Los Principios Rectores de las  Naciones Unidas sobre las  Empresas y los Derechos  Humanos especifican los deberes del Estado para proteger y las responsabilidades de las empresas de respetar los derechos humanos.

La trata de personas viola las normas y leyes internacionales de derechos humanos, a menudo desafía las normas internacionales del trabajo y regularmente involucra la corrupción. Las empresas deben asegurarse de que todos los elementos de sus operaciones, incluidos sus productos, locales y  servicios, no contribuyan a la trata  de personas.

Lo anterior es posible abordarlo en el entendido que todos los actores tienen la capacidad necesaria para  mejorar los estándares en toda la cadena de valor y pueden establecer modelos que pueden ir  más allá de las prácticas tradicionales para impulsar el cambio social.

¿Por qué celebramos el Día Internacional de la Mujer el 8 de marzo?

El Día Internacional de la Mujer del 8 de marzo fue declarado por la ONU en 1875. Dos años más tarde se convirtió en el Día Internacional de la Mujer y la Paz Internacional. En Estados Unidos se celebra oficialmente tan solo desde 1994, a pesar de que es en aquel país donde se encuentran los orígenes de la conmemoración. ¿Por qué se eligió ese día?

La explicación más verosímil se remonta a mediados del siglo XIX, en plena revolución industrial. El 8 de marzo de 1857, miles de trabajadoras textiles decidieron salir a las calles de Nueva York con el lema ‘Pan y rosas’ para protestar por las míseras condiciones laborales y reivindicar un recorte del horario y el fin del trabajo infantil.