Curso “Manipulación de Alimentos 2018” culmina su primera etapa con emotivo encuentro

Luego de tres meses de clases teóricas y prácticas, el curso “Manipulación de Alimentos 2018”, desarrollado por Fundación Trabajo Para un Hermano (TPH) y financiado por el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (SENCE), abre paso a las prácticas laborales de sus 19 participantes.

La emoción fue protagonista en el encuentro que puso fin a la etapa de capacitación del curso “Manipulación de Alimentos”, desarrollado desde mayo por Fundación Trabajo para un Hermano (TPH) y financiado por el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (Sence).
Con la satisfacción a flor de piel por el logro alcanzado y con gajos de nostalgia evidentes por dejar la sala de clases luego de tres meses de capacitación, las 18 mujeres y el único varón que participaron de esta cita culmine, se dieron el tiempo de festejar el hito y compartir sus sensaciones.
Sin ir más lejos, Marcela Espinoza, una de las beneficiarias, da fe de un cambio significativo en su vida tras pasar por esta fase lectiva. “Este curso me dio la oportunidad de soñar en grande y de darme cuenta que sí se pueden lograr las metas que uno se propone. Soy una persona que sin tener nada, voy a pasar a tener mucho. Estoy feliz y todo sacrificio es para darle una mejor vida a mis hijos”, dice la participante de 38 años.
Desde hoy en adelante la manipuladora de alimentos pone su mira en el futuro y reflexiona acerca de sus expectativas. “Todo lo que aprendí aquí, lo voy a poner en práctica para lograr un puesto de trabajo. Mis expectativas son tener un contrato con remuneraciones dignas que valore lo que hago. Estoy feliz y todo sacrificio es para darle una mejor condición de vida a mis hijos”, indica.

MUNDO LABORAL
Acerca del rendimiento, Patricio Riquelme, chef y facilitador del curso, fue enfático en decir que tuvo una gran experiencia con este curso. “De los 20 participantes que partieron, 19 se mantuvieron hasta el final. Se mostraron bastante abiertos a recibir la capacitación y todos los participantes tienen mucho potencial. En lo personal me encantó. Pude pasar los contenidos de una manera profunda, porque encontré a personas dispuestas a recibir la información. Creo que fue exitoso”, señala.
Esta actividad abre paso a las prácticas laborales de 200 horas que tendrán cabida durante las próximas semanas en distintos establecimientos prestadores de servicios de alimentación, casinos y empresas de la Provincia de Concepción, que colaboran mutuamente con Fundación TPH.
Para Marisol Arias Gavilán, también beneficiaria del programa, llegar a esta etapa de profesionalismo significa mucho, puesto que a sus 50 años ni siquiera soñaba con una oportunidad como ésta. “De cocina no sabía, pero con el paso del tiempo me fue gustando y fui adquiriendo conocimientos, entonces sé que puedo lograr ser una gran trabajadora. A mi edad me vi limitada en muchas áreas, pero con esta capacitación me di cuenta que también hay oportunidades laborales para personas como yo”, finaliza.