Curso “Auxiliar de nutrición y dietética” se despide de la sala de clases

Emoción y entusiasmo son dos de los conceptos claves que marcaron el cierre del curso
“Auxiliar de Nutrición y Dietética”, que ejecuta Fundación Trabajo para un Hermano
Concepción (TPH) y financia el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (Sence), en el marco del programa Capacitación en Oficios.

Luego de tres meses asistiendo diariamente a clases teóricas y prácticas en nuestras dependencias, las participantes de esta fase lectiva, se despidieron de la sala de clases, manifestando sus sensaciones de orgullo y satisfacción por el logro alcanzado.“Acá el ambiente fue de felicidad y mucho compañerismo, durante todas nuestras jornadas educativas. Por eso creo que nos deseamos lo mejor para iniciar nuestras prácticas laborales donde quiera que las realicemos”, señala el alumno Andrés Fuentealba de 28 años.


El proceso de aprendizaje de este grupo de personas que llegaron hasta TPH con el fin de cambiar sus vidas, estuvo determinado por la dedicación. “Este curso siempre estuvo dispuesto a realizar las tareas que se les encomendaban. Eran dedicadas y dedicado, sin embargo, notamos ciertas debilidades en su relación con la tecnología. Pero cuando algunas alumnas se quedaban atrás, otras más avanzadas se daban el tiempo para ayudarlas. A pesar de todo, lograron cumplir con los objetivos”, indica Tania Avilés, directora de TPH, quien además les facilitó clases de TICs.

  

Uno de los factores que llamó la atención a los participantes, sin duda, fue la buena disposición que tuvieron los facilitadores a la hora de enseñar conocimientos. “Mi experiencia fue sumamente grata. Aprendí bastante ya sea de las materias como de los profesores. Muchas veces se comportaron como padres y madres de nosotros, en el sentido de que se preocupaban por cómo no sentíamos y nos apoyaban cuando teníamos problemas. Siento que los conocimientos que ellos nos entregaron nos van a servir mucho para esta nueva etapa. Me voy bastante satisfecho”, complementa Fuentealba.

 

PONER EN PRÁCTICA LO APRENDIDO

El desafío más grande de las alumnas y alumnos que formaron parte de la fase lectiva,
tiene que ver con poner en práctica todo lo aprendido en la sala de clases. Y es que en
las próximas semanas, los estudiantes abrirán paso a sus prácticas laborales, que
consideran cerca de 200 horas, en distintos establecimientos prestadores de servicios de
alimentación y empresas de la Provincia de Concepción, que colaboran mutuamente con
Fundación TPH.

 

En ese sentido, Moniqué de 47 años, se muestra muy entusiasmada con esta nueva experiencia que le muestra la realidad del mundo laboral. “Yo viajé cada día de Cabrero a mis clases en TPH. Ha sido sacrificado, pero muy satisfactorio. Así que quiero terminar todo el proceso como corresponde, porque estoy muy agradecida de mis compañeros y de los facilitadores que tuvieron la paciencia para enseñarnos todo lo que hoy sabemos de nutrición y dietética”, finaliza la participante quien tuvo el 100% de asistencia.