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Diego Riquelme: Testimonio de inserción laboral en tienda Maicao Mall del Centro Concepción

En el marco del “Programa Servicios Sociales 2017, Subsecretaría del Trabajo – Gobierno de Chile” ejecutado por Fundación Trabajo Para un Hermano Concepción, compartimos el testimonio de uno de los participantes del curso “Vendedor/a Integral” Concepción.

Diego Riquelme es uno de los protagonistas que ha pasado por nuestra Fundación, con el fin único de cambiar su vida gracias a la capacitación en un oficio que le permita la inserción laboral materializada en un puesto de trabajo digno y estable… ¡y así sucedió!

Gracias a su esfuerzo e impecabilidad, Diego logró la inserción laboral en tienda Maicao ubicada en el Mall del Centro Concepción. De esta forma, podrá materializar sus proyectos, entre ellos independizarse.

Conoce su historia haciendo click sobre la imagen:

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José Miguel Toro: Testimonio participante curso Vendedor/a Integral

En el marco del “Programa Servicios Sociales 2017, Subsecretaría del Trabajo – Gobierno de Chile” ejecutado por Fundación Trabajo Para un Hermano Concepción, compartimos el testimonio de uno de los participantes del curso “Vendedor/a Integral”, Chillán.

José Miguel Toro es uno de los protagonistas que ha pasado por nuestra Fundación, con el fin único de cambiar su vida gracias a la capacitación en un oficio que le permita la inserción laboral materializada en un puesto de trabajo digno y estable… ¡y así sucedió!

Lo visitamos mientras realizaba su práctica en la tienda Copelec de Chillán, donde pese a sus intenciones y deseos no obtuvo un puesto de trabajo, sin embargo y gracias a la ayuda del equipo de Gestión Laboral de Fundación TPH, José Miguel finalmente alcanzó la inserción laboral en el departamento de electro de Supermercado Líder… y está feliz.

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Relatos de la semana | María Sanhueza: Participante curso “Asistente de Cuidados a Personas en Situación de Dependencia”

“Nunca es tarde para aprender cosas nuevas. Yo sé que puedo”, relata de entrada María Sanhueza, quien a sus 56 años es la participante de mayor edad del curso “Asistente de Cuidados a Personas en Situación de Dependencia”, desarrollado por Fundación TPH y financiado por el “Programa Servicios Sociales Subsecretaría del Trabajo – Ministerio de Desarrollo Social, Red Local y Cuidados 2017, Gobierno de Chile”.

Casada y con tres hijos, de los cuales con orgullo señala que el mayor es terapeuta ocupacional, su hija enfermera y el concho pasó a cuarto medio, reconoce que vive de manera tranquila con su esposo en el sector Laguna Redonda en Concepción y, asegura que es aún más feliz los fines de semana cuando llegan de visita sus retoños que trabajan en otras partes.

Durante gran parte de su matrimonio, el único sustento de su hogar ha sido su marido, sin embargo, hace dos años una delicada y costosa cirugía a la que debió someterse uno de sus hijos, llevó a María a buscar de manera desesperada una nueva fuente de ingresos.

“La operación tenía un valor de 3 millones 200 mil pesos. Mi esposo trabajaba pero su sueldo no era muy alto, entonces dije ‘para qué soy buena’ y vi que tenía unos certificados de unos cursos que hice en la Cruz Roja hace muchos años, cuando era ‘lola’. Puse avisos y al otro día me llamaron para trabajar cuidando a un adulto mayor”, relata animada.

El traslado de su paciente a Santiago hace un par de meses posibilitó a María realizar este curso como una forma de enriquecer sus conocimientos y por supuesto, para reinsertarse nuevamente en el mundo del trabajo en un área de su total interés.

“Estoy feliz en este curso porque sé que puedo lograr mi meta de volver a trabajar para tener mi sueldo, mío, propio, que me permita tener y hacer lo que yo quiera. Aparte, para sentirme útil como mujer. Pese a mi edad, yo sé que puedo”, manifiesta con voz impetuosa.

Sobre la etapa de capacitación, reconoce que no ha sido fácil, pero el apoyo de su familia y sobre todo la ayuda de sus hijos “profesionales de la salud”, ha sido vital para rendir de buena forma. “Hay cosas que yo no entiendo y ellos me explican y estudian conmigo los fines de semana. Gracias a ellos he tenido excelentes notas”, declara.

Finalmente y permitiéndose soñar en grande, María espera realizar una muy buena práctica laboral y cumplir su objetivo de volver a trabajar de manera formal y estable, con un certificado que acredite su oficio del que ya se empoderó y que alimenta día a día su vocación de servicio por quienes más lo necesitan.

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Relatos de la semana: Elena Sagredo | Participante curso “Asistente de cuidados a personas en situación de dependencia”

Junto a su hija de once años viven de allegadas en la casa de su madre en el sector de Manquimávida en Chiguayante, quien por lo demás es el principal sustento económico del hogar. Ella quiere insertarse laboralmente en un oficio que le otorgue estabilidad, quiere un cambio de 180 grados en su vida, y este curso le dará esa posibilidad… sólo depende de ella.

A sus 38 años, Elena Sagredo es una mujer multifacética, pues durante gran parte de su vida ha trabajado de manera esporádica en diversos oficios, como “reponedora de supermercado, recepcionista de hotel, mesera, camarera y vendedora”, entre otros, sin embargo, ya decidió que es hora de buscar otros horizontes y, asistente de cuidados a personas en situación de dependencia es el elegido, además porque se sensibilizó con la actividad cuando debió cuidar a su padre enfermo. “Quiero un trabajo estable, mejor remunerado y donde pueda crecer en lo personal”, acota.

A diferencia de otras participantes del curso, Elena no ha tenido la necesidad de reorganizar sus tiempos ni hacer mayores sacrificios, gracias al apoyo de su madre y del papá de su hija, quienes la cuidan cuando ella no puede. De hecho, ahora, “tengo tiempo hasta para hacer deporte. Trato de salir todos los días a andar en bicicleta, cerca de 23 kilómetros en cada salida. Me gusta ir a Ramuntcho, a la Desembocadura y a Rocoto”.

Respecto al curso y su exigencia, de manera sincera reconoce que no ha sido fácil. “Ha sido un bombardeo de nueva información, ahora hay muchas cosas en mi cabeza y me ha costado volver a retomar el estudio”, señala destacando su perseverancia y la buena relación que ha entablado con sus compañeras, como los pilares que le han permitido seguir adelante con su propósito de concluir el curso y alcanzar la inserción laboral. “Empecé esto y no lo voy a dejar a medio camino. Voy a terminar”, agrega con convicción.

Importante también en este proceso ha sido su familia, en especial su madre y sus hijas de 11 y 19 años, quienes constantemente la arengan y animan. “A mis hijas les gusta que estudie, me dicen que soy capaz, que siga adelante. Me preguntan cómo me va, qué notas me he sacado”.

Módulos y actividades prácticas ha tenido muchas a lo largo de estos dos meses, sin embargo, la visita al hogar San José Obrero la marcó y le permitió darse cuenta que la vocación por este oficio está ahí, queriendo explotar en todo su esplendor. “Me dio un poco de pena en algunos casos, pero sentí que soy capaz de soportar las cosas crudas de este trabajo. Las visitas al hogar fueron un aliciente para seguir en esto”, manifiesta.

Con la práctica laboral a la vuelta de la esquina, Elena espera que sea una grata experiencia que le permita encantarse con el oficio, y si le va bien “poder quedar trabajando en el mismo lugar y tener un sueldo estable para poder ahorrar y postular a mi casa donde viviría con mis hijas y mis dos nietos”.

Cabe mencionar que esta iniciativa es financiada por el “Programa Servicios Sociales Subsecretaría del Trabajo – Ministerio de Desarrollo Social, Red Local y Cuidados 2017, Gobierno de Chile”.

 

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Adelina Salazar: Testimonio de inserción laboral en Falabella Mall Arauco Chillán

En el marco del “Programa Servicios Sociales 2017, Subsecretaría del Trabajo – Gobierno de Chile” ejecutado por Fundación Trabajo Para un Hermano Concepción, compartimos el testimonio de una de las participantes del curso “Vendedor/a Integral” Chillán.

Adelina Salazar es una de las protagonistas que ha pasado por nuestra Fundación, con el fin único de cambiar su vida gracias a la capacitación en un oficio que le permita la inserción laboral materializada en un puesto de trabajo digno y estable… ¡y así sucedió!

Brilló en su etapa de capacitación gracias a su compromiso y perseverancia, que también se refrendaron en su práctica en tienda Falabella del Mall Arauco Chillán, lo que le valió finalmente la anhelada inserción y la posibilidad de tener mes a mes un sueldo estable que le permita un mejor vivir a ella y su hija.

Conoce su motivador relato en la entrevista que nos concedió en su lugar de trabajo.

*Click en la imagen para reproducir la entrevista*

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Relatos de la semana: Eliana Flores | Participante curso “Asistente de Cuidados a Personas en Situación de Dependencia”

El cuidar a sus abuelos durante algún tiempo, despertó en ella la vocación por servir a personas que necesitan una mano amiga, motivo más que suficiente para querer desarrollar sus habilidades y adquirir nuevos conocimientos en el curso “Asistente de Cuidados a Personas en Situación de Dependencia”, el que conoció gracias a la trabajadora social del Programa Seguridades y Oportunidades al que pertenece.

Eliana Flores es una joven de 26 años, madre de dos niñas de dos y seis años, con quienes reside junto a su pareja en el sector Boca Sur Viejo en la comuna de San Pedro de la Paz. “Antes del curso, sólo era dueña de casa. Fui mamá joven y me dediqué al cuidado de mis hijas yo sola, por eso no he trabajado ni seguí estudiando después de cuarto medio”, relata de entrada.

El curso, asegura, le está permitiendo darse una oportunidad de crecer en lo personal y para desempeñarse en el corto plazo en un oficio que acapara todo su interés y motivación. “El curso me ha ayudado mucho. Estoy más segura. He superado mi timidez”, relata sobre el fortalecimiento de sus habilidades blandas, agregando que en el plano técnico, los módulos relacionados directamente al cuidado y trato directo con personas en situación de dependencia, son sus favoritos.

Pese a que ha debido reorganizar ciertos aspectos de su vida, el apoyo de su pareja ha sido fundamental para salir adelante. “A veces estoy hasta la una o dos de la mañana haciendo cosas de la casa, dejando la comida lista para el otro día, por suerte, mi pareja ayuda harto”, señala Eliana destacando a Claudio, además, como un gran compañero que la contiene y anima. “Él me dice: tú no puedes quedarte estancada en la vida, tú puedes hacer otras cosas. Tienes que dedicar tiempo para ti”.

“Elegí el curso correcto, porque me gusta ayudar a personas que lo necesitan. Quiero trabajar en un hogar de adultos mayores porque son quienes más atención requieren. Además, con esto la parte económica va a mejorar y voy a poder comprarle cosas a mis hijas y arreglar mi casa”, finaliza haciendo alusión a los sueños y proyectos que podrá materializar con su futura inserción laboral.

Cabe mencionar que esta iniciativa es financiada por el “Programa Servicios Sociales Subsecretaría del Trabajo – Ministerio de Desarrollo Social, Red Local y Cuidados 2017, Gobierno de Chile”.

 

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Relatos de la semana: Adriana López | Participante curso “Asistente de Cuidados a Personas en Situación de Dependencia”

Con una carrera de Técnico en Enfermería sin terminar por problemas financieros, Adriana López, al momento de enterarse de este curso se interesó de inmediato, pues lo ve como la posibilidad de cumplir su sueño de trabajar al servicio de personas que necesitan atención y cuidados.

De igual forma, reconoce que la posibilidad de trabajar de manera estable en este oficio le permitirá ahorrar dinero para postular a la añorada casa propia y, para ayudar a costear los estudios de arquitectura de su hijo de 17 años. También, espera hacer lo propio con su hija de 18 años que aún “no tiene claro que hacer con su vida”. En tanto, su pequeño de 2 años y cuatro meses… sólo se empeña en ser un niño feliz.

A sus 37 años, esta oportunidad le está cayendo como anillo al dedo, pese a que ha debido reestructurar su vida desde que inició el curso “Asistente de Cuidados a Personas en Situación de Dependencia. “Ha cambiado radicalmente mi vida, porque antes yo estaba en mi casa, preocupada de las cosas domésticas y, ahora no, ya que tengo que andar todo el día de ‘acá para allá’. Después del curso me voy a trabajar a la panadería de mi hermano hasta las nueve y media de la noche”, declara la oriunda de la comuna de Chiguayante.

Apoyo importante en esta experiencia ha sido su pareja con la que vive desde hace diez años, pues sin él, todo sería más difícil, asegura. “Yo me siento muy apoyada. Él acomoda sus turnos en el trabajo para cuidar a mi bebé ahora que en la sala cuna salieron de vacaciones, y eso me quita una tremenda preocupación de encima”.

Sobre el curso, con mucha convicción afirma que no se le ha hecho complicado debido a sus estudios previos de técnico en enfermería, sino que todo lo contrario, está dichosa de poder volver a tratar contenidos que a ella la llenan y apasionan. “Me costó retomar el estudio, pero de a poco me he ido acostumbrando. Todo ha sido muy bueno, mis compañeras, los facilitadores nos han entregado un montón de herramientas. Nos dan todas las facilidades, así que si una no aprovecha esto es porque no quiere salir adelante”, acota.

Con un mes y medio de capacitación, a Adriana le sorprende lo completo que ha sido, pues ha debido enfrentarse a teoría dura y a muchas experiencias prácticas y vivenciales, como visitas a salas de simulación médica y hogares de adultos mayores. Precisamente, esas horas de trabajo en la residencia de ancianos, reafirmaron aún más su vocación por este oficio. “Se desataron un montón de emociones al ver a personas que en su momento fueron activas y ahora están desamparadas, con movilidad reducida, muchos de ellas abandonas por sus familias, pero eso me dio más energía para seguir en esto. Yo me siento feliz de poder ayudar a quienes lo necesiten”.

La disposición, motivación y anhelos, están ahí, latentes, por eso Adriana tiene plena seguridad en que alcanzará la inserción laboral en un lugar de su interés: “quiero trabajar de forma dependiente en un hogar de adultos mayores, porque ellos necesitan más atenciones y cuidados que el resto”. Además, ese futuro trabajo estable, le permitirá reunir las 10 UF que le piden en el Comité de Allegados al que pertenece, para poder postular a su casa propia.

 

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María José Cárdenas: Testimonio de inserción laboral en tienda Maicao – Mall del Centro Concepción

En el marco del “Programa Servicios Sociales 2017, Subsecretaría del Trabajo – Gobierno de Chile” ejecutado por Fundación Trabajo Para un Hermano Concepción, compartimos el testimonio de una de las participantes del curso “Vendedor/a Integral” Concepción.

María José Cárdenas es una de las protagonistas que ha pasado por nuestra Fundación, con el fin único de cambiar su vida gracias a la capacitación en un oficio que le permita la inserción laboral materializada en un puesto de trabajo digno y estable… ¡y así sucedió!

Tocó puertas en su comuna, pero le cerraron cada una de ellas, y es que en Lota, las oportunidades laborales son escasas y el INE así lo demuestra en cada uno de sus boletines trimestrales con las preocupantes tasas de desocupación y desempleo. Por ese motivo, además de cansada de estar en su casa de brazos cruzados, María José decidió buscar otras alternativas para insertarse en el mercado laboral, y así llegó a TPH.

Superó de buena forma la etapa de capacitación y luego realizó una excelente práctica laboral en tienda Maicao, que le valió el reconocimiento de su jefatura y un contrato de trabajo que hoy la tiene como una flamante vendedora integral en el local ubicado en Mall del Centro Concepción.

Debe levantarse temprano para ir al trabajo y por las noches llega tarde a su casa, pero para ella esto no es un sacrificio. Está feliz y así lo demuestra en esta sincera entrevista que nos concedió en un su lugar de trabajo.

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Maribe Suárez

Relatos de la Semana: Maribel Suárez | Participante curso “Asistente de Cuidados a Personas en Situación de Dependencia”

Una compleja enfermedad renal que la llevó al quirófano la tuvo muy delicada gran parte de 2017. Señala que aún le restan un par de cirugías más, pero lo importante es que ya está de pie y batallándole a la vida. Debido a esta traumática experiencia, decidió hacer este curso: por su bienestar, para “volver al ruedo” y por la posibilidad de poder ayudar a otros.

Si hablamos de mujeres fuertes, Maribel Suárez es una de ellas, ya que pese a lo delicado de su estado de salud, jamás ha despreocupado su hogar ni a sus tres pequeñas hijas, de seis, cuatro y un año cinco meses. Ahora con el curso, mayor es el sacrificio, pero gracias a su madre que cuida a sus niñas, ha podido sumarse a esta experiencia y cumplir.

“Me ha costado harto, pero tengo el apoyo de mi mamá y del papá de mis dos hijas menores. Antes de llegar al curso (a las 8:30 de la mañana), tengo que ir a dejar a mi hija de 6 años a la casa de mi mamá en Michaihue, después voy a dejar a mi hija de cuatro años al jardín en San Pedro de la Costa. Es difícil, porque yo vivo lejos, en Boca Sur. Pese a lo difícil que ha sido, me he organizado bien”, manifiesta la oriunda de San Pedro de la Paz.

Sobre su vida antes del curso, Maribel reconoce que era un poco más sencillo todo, pues se dedicaba en gran parte al cuidado de sus hijas, a quienes mantenía gracias a un pequeño emprendimiento. “Yo viajaba a Santiago a comprar ropa y la vendía por Facebook, a mis vecinas y mis amigas”, acota, sin embargo, asume que el esfuerzo que implica realizar este curso le permitirá optar a un trabajo estable y en un área que le gusta mucho. De igual forma, vio esta oportunidad como una puerta de escape a su tortuoso 2017.

“El 2017 lo pasé enferma de los riñones, tuve cálculos, una insuficiencia renal y un absceso renal. Me operaron, estuve todo el verano hospitalizada y todo el año en recuperación, así que un día dije ‘estuve todo un año encerrada y voy a aprovechar esta oportunidad que se me presentó”, señala agregando que la futura inserción laboral le permitirá “mayor estabilidad y un mejor bienestar para mí y mis hijas”.

Referente al curso, reconoce con alegría que ha sido un tanque de oxígeno que la ha ayudado a paliar la enfermedad: “Llegué con un poco de temor, pero a medida que pasan los días estoy más contenta. Congenié con las personas correctas, ha sido un curso amigable, me he sentido bien, los facilitadores enseñan muy bien, son dedicados y comprensivos, yo creo que porque entienden que somos mujeres de escasos recursos que no hemos tenido mayores oportunidades de seguir estudiando (…) Estoy muy agradecida del curso”.

Finalmente, el optimismo que irradia Maribel la lleva a visualizar un auspicioso futuro. “Quiero dedicarme a esto, porque me gusta ayudar a las personas. Voy a trabajar en el área y tendré un sueldo que me va a ayudar mucho, por ejemplo, para comprarme un auto, ya que por mi enfermedad no puedo caminar mucho”.

Carla Garcés

Carla Garcés: Testimonio de inserción laboral en Paris Chillán

En el marco del “Programa Servicios Sociales 2017, Subsecretaría del Trabajo – Gobierno de Chile” ejecutado por Fundación Trabajo Para un Hermano Concepción, compartimos el testimonio de una de las participantes del curso “Vendedor/a Integral” Chillán.

Carla Garcés es una de las protagonistas que ha pasado por nuestra Fundación, con el fin único de cambiar su vida gracias a la capacitación en un oficio que le permita la inserción laboral materializada en un puesto de trabajo digno y estable… ¡y así sucedió!

Tras concluir su práctica en Paris del Mall Arauco Chillán, la visitamos en el mismo lugar, pues gracias a su desempeño, esfuerzo y capacidades, alcanzó la inserción laboral.

Ella está feliz y afirma que esta oportunidad le está cambiando su vida, además de permitirle salir de su casa, donde reconoce que ya estaba cayendo en depresión.

Te invitamos a revisar su sincera entrevista haciendo click en la imagen:

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