DÍA INTERNACIONAL DE LA NO VIOLENCIA CONTRA LA MUJER

A propósito del Día Internacional de la No Violencia contra la Mujer, que se conmemora todos los 25 de noviembre desde 1981, es importante manifestar  repudio ante todo acto inapropiado que vulnere los derechos de la mujer.

Se trata de un problema social que afecta a todos. Su origen cultural ha permitido que se proyecte como un fenómeno invisible, dañando la integridad, la dignidad y la libertad del género femenino, hasta el día de hoy.

Las mujeres, sólo por el hecho de ser mujeres, viven diversas formas de violencia por parte de sus parejas o de su entorno, que van desde el control hasta la agresión física. Esto, lamentablemente, tiene su justificación en que muchas culturas, incluida la chilena, todavía creen que los hombres tienen el derecho de controlar la libertad de las mujeres.

“Este tipo de violencia es uno de los principales problemas sociales de nuestro país. Se han implementado políticas y campañas tendientes a solucionar esta realidad, sin embargo, no es suficiente. Nuestra herencia del patriarcado está tan enraizada en nuestra sociedad, que para cambiar este tema cultural, se requieren de muchos años”, apunta Oriana González, administradora de empresa y gestora laboral de Fundación TPH Concepción.

Una apreciación con la que concuerda Mauricio Yanchapaxi Jacho, gestor de formación y capacitación de Fundación Prodemu, liderada a nivel nacional por la primera dama del país Cecilia Morel Montes.Los cambios son lentos. No se darán tan rápido como quisiéramos. Estos cambios son tan estructurales que van a demorar entre 80 y 200 años. Es un cambio cultural que no es sencillo. Depende de acuerdos y de transformaciones sociales profundas”, señala.

 

ESCENARIO PREOCUPANTE

Se entiende por violencia de género cualquier acto violento o de agresión, basados en una situación de desigualdad en el marco de un sistema de relaciones de dominación de los hombres sobre las mujeres que tenga o pueda tener como consecuencia un daño físico, sexual o psicológico.

Las amenazas de tales actos y la coacción o privación arbitraria de la libertad, tanto si ocurren en el ámbito público como en la vida familiar o personal, también corresponden a un tipo de violencia. “A veces se critica a las mujeres por el hecho de no salir o no poder identificar la violencia, pero se desconoce que es un proceso muy complicado y difícil. El amor propio, puede salvar a las personas de esta realidad”, complementa Yanchapaxi.

Y aunque se plantea en un escenario complejo y preocupante, de igual forma el tema ha tenido sus avances durante los últimos años. “Hemos avanzado, de hecho, hoy en día se habla del tema, se han creado leyes para protección de la maternidad, corresponsabilidad parental, equidad de género en materia laboral, etc. Pero para seguir avanzando hay que abordar este tema, desde la educación temprana de los niños y niñas. Hay que dejar de lado la educación sexista, distribuyendo roles al interior de la familia, realizando acciones tendientes a modificar la actual división sexual del trabajo, que establece una rígida asignación de roles, acceso a carreras científicas, técnicas y que todas las áreas se abran a las personas por sus capacidades, no por su género”, agrega González.

De acuerdo a lo que se espera para erradicar este tipo de prácticas machistas, Mauricio señala que “ahora dentro de lo que se está promoviendo destaca una nueva visión de tratar a las personas. Tratarlos como un ser humano y una persona con derechos. Se espera que en un futuro se deje de hablar de masculinidades y feminidades”.

 

REALIDAD LABORAL DE LAS MUJERES EN LA REGIÓN DEL BIOBÍO

En la Región del Biobío, el 51% de la población son mujeres. En el plano laboral, la especialista de Fundación Trabajo para un hermano, quienes desde 1988 han contribuido al desarrollo local, al emprendimiento y a la inserción laboral de hombres y mujeres de la zona, comenta que “si somos más mujeres eso debería también reflejarse en altas tasas de empleo, pero resulta que ahí solo tenemos el 41% de participación, contra el 59% de los hombres. Otro ejemplo de la exclusión laboral es que los Jóvenes Nini, en la Región alcanzan aproximadamente a un 30%, pero de ese porcentaje el 60% corresponde a mujeres. Eso es un claro acto de violencia”.

Además, la gestora laboral se refiere a la desigualdad en temáticas de sueldos. “Si nos vamos al caso de los sueldos, resulta que los hombres ganan un promedio del 16% más que las mujeres, en tanto, ahí se manifiesta la violencia. Donde ya es extremo es para las mujeres rurales, las mujeres indígenas, donde sus posibilidades de desarrollo se ven limitadas por temas de falta de acceso a la educación, lo que da como resultado que tengan bajas opciones a un empleo remunerado”, concluye.

Para erradicar la violencia contra las mujeres, el Estado ha focalizado sus esfuerzos en la prevención con campañas nacionales y en la formación de monitoras y monitores a nivel local. Para la atención de las mujeres que viven violencia están los Centros de la Mujer, las Casas de Acogida, los Centros Atención Reparatoria a mujeres víctimas de agresiones sexuales. Para los hombres están los Centros para Hombres que Ejercen Violencia de Pareja.

“ENCUENTRO SOCIAL E INTERCULTURAL” LOGRÓ GENERAR ALEGRÍA Y ACERCAMIENTO ENTRE COMUNIDADES INMIGRANTES

Gracias a la voluntad y compromiso de todas y todos quienes conforman la Mesa de Trabajo Público-Privado para Inmigrantes de Concepción, finalmente, se logró concretar con éxito el “Encuentro social e intercultural”, que se realizó en el Liceo José Manuel Balmaceda, junto a participantes de diferentes países.

La voz de Richard Joseph, fue la que dio ánimo y alegría a esta jornada de intercambio cultural.  Se trata del haitiano que en noviembre del año pasado se hizo conocido por salvar a una mujer chilena que cayó desde un noveno piso en la comuna de Independencia, Santiago.

“Creo que este espacio de multiculturalidad es algo importante, porque todos nosotros somos inmigrantes, ya sea de lejos o de cerca. Si buscamos bien nuestras raíces todos venimos de algún lado, entonces hay que disfrutar esto en todos los sentido,porque siempre hay cosas que nos unen. Somos uno mismo, nadie es diferente. Las diferencias sólo están en la mente”, comentó Joseph.

Hasta el lugar, llegaron personas dispuestas a compartir saberes culinarios, deportivos y artísticos entre comunidades de chilenos, haitianos, venezolanos, ecuatorianos, dominicanos y colombianos. También hubo puestos de información, para aquellos inmigrantes que buscaban resolver sus inquietudes sobre ciertos servicios públicos.

               

“Nos sentimos contentos porque logramos nuestro objetivo de generar un espacio de esparcimiento e intercambio cultural entre comunidades de inmigrantes y penquistas, desde la voluntad y el cariño”, apunta Verónica Larrañaga, coordinadora del evento.

Para Patricia Concha, profesional de la Seremi de Educación, quien también forma parte del equipo de organización, esta jornada cumplió con entregar alegría. “A mí lo que más me gustó fue ver las sonrisas de quienes participaron, no sólo de un encuentro entre personas chilenas y extranjeras, sino también un encuentro entre extranjeros,porque eso nos fortalece a todos”, señala.

 

CULTURA Y DEPORTE

Entre las actividades artísticas, destacó el talento de la banda juvenil, formada por estudiantes del Colegio San Ignacio de San Pedro de la Paz, quienes abrieron esta fiesta cultural con clásicos del rock mundial y algunas de sus composiciones propias.

                                   

El Sexteto de Cuerdas integrado por ex alumnos de la Escuela Cruz del Sur, también regalaron al público su repertorio clásico y folclórico, demostrando su gran calidad musical.

Durante el encuentro también hubo actividades deportivas donde se enfrentaron grupos de haitianos, con equipos de Fonasa y el Colegio Mozart Schule de Concepción.

                   

Para Sergio Martínez, director del festival Migrafest que se realiza en la capital nacional, quien también estuvo presente en la actividad, este encuentro es un real aporte a la unión entre comunidades. “Acá convergen instituciones públicas, fundaciones privadas y organizaciones ciudadanas para generar un diálogo entre personas de todos los orígenes y razas, con el propósito de hacer valer nuestros derechos”, señala.

Además, complementa que con esta cita intercultural “estamos ejerciendo el derecho a vivir en un espacio intercultural, donde se nos dan garantías culturales, sociales y políticas como un derecho fundamental humano. Eso me parece maravilloso, a través de esta acción social concreta y que se realiza de una forma muy lúdica”, finaliza.

 

 

 

 

Fundación TPH suma 10 años de trabajo productivo junto a la Municipalidad de Tomé

Tania Avilés, directora de TPH, junto a emprendedoras de Tomé.

Una alianza colaborativa que suma un total de 10 años, es la que actualmente celebra Fundación Trabajo para un Hermano (TPH), junto al área de Fomento Productivo de la Municipalidad de Tomé, en el marco del Fondo de Desarrollo Productivo Comunal, FONDEPROC.

Ambas organizaciones han sabido trabajar de forma conjunta y con efectividad, para lograr que estos recursos concursables cumplan con la finalidad de mejorar y fortalecer las actividades productivas y  microempresariales de la comuna costera, mediante la entrega de subsidios a emprendedores/as y microempresarios/as, que les permitan desarrollar una iniciativa económica independiente.

“Con este trabajo que hemos realizado en conjunto, el municipio se ha fortalecido y, sin duda, se ha transformado en uno de los referentes más importantes de esta actividad económica a nivel regional. Además a TPH también nos ha servido para canalizar nuestros conocimientos y actualizarlos año a año”, apunta Jorge Tagle, fundador de la institución sin fines de lucro, quien partió esta alianza en 2009.

Para el sector público este beneficio significa un aporte real para las personas que buscan la forma de iniciar un emprendimiento. “Es sumamente importante que estas iniciativas sean impulsadas por el sector público, porque este es un puntapié inicial en algunos casos para desarrollar ideas de negocios y en otros casos para ir fortaleciendo o consolidando sus ideas como emprendedores”, dice Cecilia Guerrero Cid, coordinadora del área de Fomento Productivo de la Municipalidad de Tomé.

Durante esta década de funcionamiento el programa ha logrado muy buenos resultados. “Ha sido una relación muy virtuosa con el municipio, porque el programa ha podido instalarse y desarrollarse una vez al año en el municipio tomecino, donde se premia a 30 o 40 emprendedores. En total sumamos unos 300 beneficiados”, complementa Tagle.

           

 

TRABAJO FRUCTÍFERO

Según Tania Avilés, directora de TPH, la alianza entre el sector público y privado lograr juntos grandes aportes a la comunidad. “Creemos firmemente en la colaboración y aporte que pueden hacer desde sus distintas experiencias, saberes y facultades, los actores públicos y privados en los territorios, especialmente donde se requiere de apoyo a la actividad económica local”, comenta la también facilitadora de la iniciativa.

En cuanto al trabajo colaborativo que se ha llevado a cabo, Guerrero indica que “ha sido una alianza muy provechosa, tanto para quienes estamos detrás de este fondo, como para los beneficiarios. TPH trabaja de manera muy seria y vemos en ellos los buenos resultados”, señala.

Este lineamiento tuvo su última edición el 29, 30 y 31 de octubre recién pasado, donde una vez más ha permitido entregar importantes aportes de asesorías económicas para generar nuevas fuentes de trabajo.

El fondo de este año correspondió a $11.970.000 de los cuales $10.000.000 son destinados a pagar subvenciones, que responden al apoyo técnico para emprendedores y emprendedoras de la comuna. Las 37 propuestas seleccionadas recibieron montos no reembolsables de $200.000, $310.000 y $350.000 según la línea a la que postularon y que deben utilizar en los gastos de sus iniciativas.

“El aporte no es millonario, pero les sirve a los emprendedores para comprar alguna máquina que les falte o arreglar algo. Esa es la gracia. En cuanto a la fundación tampoco se beneficia mayormente en lo económico. Finalmente, lo que mantiene esta alianza es el cariño y ver que gente se beneficia directamente”, confiesa Tagle.

BENEFICIADOS

Una de las beneficiadas este año fue Alejandra Méndez, quien desea transformar una combi en una food truck, para independizarse con su negocio propio. “Con esa idea postulé a este proyecto. Desde mi punto de vista estos talleres nos sirven para saber administrar los negocios que tenemos o queremos tener más adelante. También nos sirve para generar redes en nuestros alrededores.

Siempre es bueno aprender o reforzar cosas que nos van a ser útiles para tener un mayor conocimiento de los negocios”, apunta.

Para Gabriela Muñoz, otra de las participantes de la última versión de la iniciativa, plantea que su emprendimiento “Lindas Boutique”, donde confecciona ropa a la medida, es muy importante este aporte económico. “En mi caso,estoy acá, porque queremos ampliar el rango.Cuando no hay demasiado trabajo acá en la comuna.

Necesitamos crear algo que nos permita mantenernos y vivir. Además, estos talleres son muy didácticos para aprender a manejar nuestro emprendimiento y el aporte económico sin duda que será muy útil”, comenta, destacando que en su tienda online, “la persona puede escoger el color, el diseño y todo lo que requiera la prenda. Enviamos a todo Chile. Esa es la diferencia con otras tiendas”, finaliza.

  

Curso “Vendedor integral” finaliza su etapa de capacitación con esperanzadores mensajes

En un encuentro cargado de energía, el curso “Vendedor integral”, ejecutado por Trabajo para un Hermano (TPH) y financiado por el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (SENCE), dijo adiós a su primera etapa de capacitación.

Los participantes del grupo, que compartieron tres meses de clases teóricas y prácticas, se despidieron del aula con una serie de esperanzadores mensajes. “Me gustó la actividad final donde pudimos decir nuestros buenos deseos para el futuro. Yo les deseo a todos mucho éxito para que puedan cumplir sus metas, porque creo que es un gran curso. Supimos mantenernos juntos a pesar de las diferencias. En lo personal me da nostalgia dejar las clases y despedirme de mis compañeros, pero es parte de la vida”, dice Katherine Gajardo.

Y es que el nuevo desafío que deben asumir en las próximas semanas con relación a sus prácticas laborales, debe ser por separado. “Yo pienso que estamos bien preparados para empezar nuestras prácticas. Será muy diferente, porque ahí no estarán detrás de uno ni los compañeros ni los facilitadores, pero en mi caso me siento muy segura de lo que aprendí”, complementa la participante de 28 años.

En general, el balance que se hace de esta fase lectiva se inclina hacia lo positivo. “Yo lo defino como un curso competitivo. En lo técnico buscaban entregar lo mejor de ellos y eso lo pude apreciar en las clases. Eran muy dedicados cuando se les asignaban tareas y hacían buenas presentaciones. En cuanto a relaciones humanas quizás les falta madurar aún, pero la mayoría de ellos son muy  jóvenes, así que creo que irán bien preparados a sus prácticas. Conmigo trabajaron el tema de currículum y manejo de internet y todos rindieron”, señala Tania Avilés, directora de TPH y facilitadora del curso.

 

NUEVO DESAFÍO

El conocimiento que se les entregó en TPH es valorado por los participantes. “Ha sido una muy bonita experiencia ya que TPH nos permite capacitarnos y de esta manera tratar de insertarnos en el mundo laboral. Para mí fue una gran experiencia, porque éste es un curso muy completo y dinámico. Los facilitadores excelentes y de cada uno aprendimos algo”, destaca Paul Hermosilla de 54 años.

El objetivo de mejorar sus vidas, se cumple en el caso de este participante. “Pasar por acá te abre oportunidades. Rescato mucho la calidad de los facilitadores, fueron muy claros y prácticos para enseñarnos conocimientos. Estoy muy contento de la fundación que nos dio la posibilidad de un vuelco en nuestras vidas para darnos cuenta de que podemos llegar lejos con nuestras capacidades”, manifiesta.

En cuanto a sus proyecciones, ambos participantes entrevistados, coinciden en que se esforzarán para trabajar en ventas y asumirán el desafío de la mejor forma posible. “Ahora me proyecto como una vendedora que tiene todas las herramientas para empezar su práctica laboral. Me veo profesionalmente estable y muy feliz. Así que pondré de mi parte para que sea sí”, comenta Katherine.

Por su parte Paul agrega que “ahora sólo depende de mí lograr mis objetivos y trabajar en ventas”, concluye.

 

         

Curso “Auxiliar de nutrición y dietética” se despide de la sala de clases

Emoción y entusiasmo son dos de los conceptos claves que marcaron el cierre del curso
“Auxiliar de Nutrición y Dietética”, que ejecuta Fundación Trabajo para un Hermano
Concepción (TPH) y financia el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (Sence), en el marco del programa Capacitación en Oficios.

Luego de tres meses asistiendo diariamente a clases teóricas y prácticas en nuestras dependencias, las participantes de esta fase lectiva, se despidieron de la sala de clases, manifestando sus sensaciones de orgullo y satisfacción por el logro alcanzado.“Acá el ambiente fue de felicidad y mucho compañerismo, durante todas nuestras jornadas educativas. Por eso creo que nos deseamos lo mejor para iniciar nuestras prácticas laborales donde quiera que las realicemos”, señala el alumno Andrés Fuentealba de 28 años.


El proceso de aprendizaje de este grupo de personas que llegaron hasta TPH con el fin de cambiar sus vidas, estuvo determinado por la dedicación. “Este curso siempre estuvo dispuesto a realizar las tareas que se les encomendaban. Eran dedicadas y dedicado, sin embargo, notamos ciertas debilidades en su relación con la tecnología. Pero cuando algunas alumnas se quedaban atrás, otras más avanzadas se daban el tiempo para ayudarlas. A pesar de todo, lograron cumplir con los objetivos”, indica Tania Avilés, directora de TPH, quien además les facilitó clases de TICs.

  

Uno de los factores que llamó la atención a los participantes, sin duda, fue la buena disposición que tuvieron los facilitadores a la hora de enseñar conocimientos. “Mi experiencia fue sumamente grata. Aprendí bastante ya sea de las materias como de los profesores. Muchas veces se comportaron como padres y madres de nosotros, en el sentido de que se preocupaban por cómo no sentíamos y nos apoyaban cuando teníamos problemas. Siento que los conocimientos que ellos nos entregaron nos van a servir mucho para esta nueva etapa. Me voy bastante satisfecho”, complementa Fuentealba.

 

PONER EN PRÁCTICA LO APRENDIDO

El desafío más grande de las alumnas y alumnos que formaron parte de la fase lectiva,
tiene que ver con poner en práctica todo lo aprendido en la sala de clases. Y es que en
las próximas semanas, los estudiantes abrirán paso a sus prácticas laborales, que
consideran cerca de 200 horas, en distintos establecimientos prestadores de servicios de
alimentación y empresas de la Provincia de Concepción, que colaboran mutuamente con
Fundación TPH.

 

En ese sentido, Moniqué de 47 años, se muestra muy entusiasmada con esta nueva experiencia que le muestra la realidad del mundo laboral. “Yo viajé cada día de Cabrero a mis clases en TPH. Ha sido sacrificado, pero muy satisfactorio. Así que quiero terminar todo el proceso como corresponde, porque estoy muy agradecida de mis compañeros y de los facilitadores que tuvieron la paciencia para enseñarnos todo lo que hoy sabemos de nutrición y dietética”, finaliza la participante quien tuvo el 100% de asistencia.

 

   

TPH INICIA UNA NUEVA LÍNEA DE ACCIÓN SOLIDARIA PARA AYUDAR A HAITIANOS

La realidad de los más de 250 inmigrantes haitianos que hoy residen en Barrio Norte de Concepción, se torna cruda cuando se mira de cerca.

Sin embargo, la lucha diaria de este grupo de extranjeros por lograr la estabilidad económica y social en un país totalmente ajeno al suyo, no cesa ni siquiera con las limitaciones que, en la mayoría de los casos, les presenta el idioma.

Y es que la ayuda de los vecinos del sector ha sido fundamental para sobrellevar de una manera más amena las consecuencias de la inmigración.

En ese contexto, el equipo de Fundación Trabajo para un Hermano (TPH) ha querido sumarse al apoyo vecinal y atender esta problemática social, iniciando una nueva línea de trabajo solidario, que va en favor de enseñar español a haitianos radicados en Concepción, para aportar a su inserción social.

 

 

¿Qué hacemos?

 De acuerdo a nuestra misión, fomentamos el aprendizaje del idioma español a inmigrantes haitianos que llegan a nuestra ciudad en búsqueda de nuevas oportunidades laborales, aportando con compromiso y excelencia de lecciones significativas para  mejorar sus condiciones de vida.

 

 

¿Quiénes pueden participar?

Pueden recibir clases gratuitas de español todos los inmigrantes haitianos que han llegado hasta Concepción en búsqueda de superación.

 ¿Cómo y cuándo participar?

Los interesados pueden inscribirse para recibir clases gratuitas en nuestra casa, ubicada en Juan de Dios Rivera 1364, Barrio Norte. Las jornadas se están realizando todos los sábados, de 16 a 18 horas.

 

 

 

 

MIRADA A FUTURO

Como fundación no sólo nos interesa insertar socialmente a nuestros vecinos inmigrantes, sino que en un futuro no lejano, también nos importa aportar a su inserción laboral. Para hacer realidad este sueño y llevar a cabo de una manera más seria y profesional este plan piloto, hemos querido generar redes de colaboración con diferentes actores locales.

En ese contexto, nuestra primera mesa de trabajo contó con la participación de 11 actores sociales.

  • Marta Cortés del Ministerio de Desarrollo Social
  • Ernest Noel de Cesfam Tucapel
  • Javier Lara de Seremi Salud
  • Aileen Calzadilla del Comedor Capilla C. Peregrino Sta. Sabina
  • Álvaro Benavides de FONASA
  • Blanca Costa de Vicaría Pastoral Social
  • Erna Ugarte TPH
  • María Cristina Huerta de Dirección del Trabajo
  • Patricia Concha de Seremi Educación
  • Claudia Pino Cruz de Seremi de la Mujer
  • Maryorie Nelson de Organización de Venezolanos

 

 

¿Cómo colaborar con este proyecto solidario? 

En Fundación Trabajo para un Hermano Concepción estamos dispuestos a recibir la colaboración de quien desee aportar a la iniciativa. Estamos abiertos a ampliar nuestra red de contactos con el fin mayor de ayudar a nuestros vecinos inmigrantes. Pueden escribirnos a contacto@tphconcepcion.com

 

COMPROMISO REAL

 

Fenel Edmond

 

 

Nuestro compromiso con los inmigrantes haitianos busca ser constante. De hecho, el 20 de agosto pasado, quisimos acompañar a nuestro vecino Fenel Edmond, ingeniero informático, al programa Cuestión de Análisis de Radio UdeC, para hablar sobre las principales limitaciones que afectan a sus compatriotas radicados en Concepción.

 

 

 

*Para escuchar el programa completo debes hacer clic en la siguiente foto y seleccionar fecha 20 de agosto de 2018.

 

Participantes del curso “Maestro de cocina”  pondrán en práctica sus aprendizajes

Las integrantes del curso “Maestro de Cocina”,  ejecutado por Fundación Trabajo para un Hermano Concepción (TPH) y financiado por el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (SENCE), están ad portas de asumir un nuevo desafío.

Y es que las 18 participantes de este proyecto educativo deben decir adiós a las aulas de clases para iniciar el proceso de sus prácticas laborales. Luego de tres meses de lecciones prácticas y teóricas, las alumnas deberán demostrar sus habilidades y destrezas en distintos establecimientos prestadores de servicios de alimentación, casinos y/o empresas de la Provincia de Concepción, que colaboran mutuamente con TPH.

Para Damaris Neira, quien obtuvo el 100% de asistencia a las jornadas educativas, terminar esta primera etapa de capacitación significa un orgullo. “Para mí fue un verdadero logro no faltar ningún día. Me propuse esa meta, porque lo estoy viendo a futuro. Si yo presentaba complicaciones ahora que estaba estudiando, después cuando estuviera en un puesto de trabajo no rendiría lo que me exigen”, señala la maestra de cocina de 33 años.

Su paso por esta institución sin fines de lucro, cumplió sus expectativas con creces. “Fue muy linda la experiencia, porque cuando llegué acá pensé que iba a aprender solo de cocina y en realidad los profesores se preocuparon de enseñarnos a desarrollar nuestras habilidades blandas, que sirven para ser una mejor persona y una mejor trabajadora”, comenta Damaris.

 

Galería de fotos

DESTACADA PARTICIPACIÓN

En la opinión de Pavel González, facilitador del curso, la evolución que demostraron las estudiantes es muy destacables. “Desde el principio fue un desafío importante este grupo, porque nos comprometimos ambiciosamente a formar maestros de cocina muy profesionales, dentro de un plazo limitado. El perfil de la gente que elegimos fue muy diverso. Había que nivelar y a partir de ello, logramos sacar lo mejor de ellas”, indica el chef.

Durante el trimestre de clases las participantes lograron cumplir el sueño de mejorar sus técnicas en la cocina. “Al principio estaban ansiosas y sólo querían cocinar, pero después se dieron cuenta que es importante tener una base teórica, para luego ponerlo en práctica.  Es un curso  muy diverso. Hay gente que tiene más habilidades que otras, pero en la suma y resta, todas lograron un crecimiento y una mejora en el proceso de alimentación de ellas y sus familias. Pero es importante dejar en claro que maestro de cocina es una persona que opera sola y eso se logra sólo con la experiencia”, precisa el profesor.

Sin embargo, este proyecto no sólo está enfocado en enseñar técnicas y potenciar las capacidades de cada persona, sino que también busca ser una aporte a nivel emocional. “Antes de este curso, yo estaba sin trabajo y me desesperé tanto, que sólo lloraba. Entonces, mi paso por TPH lo veo como una terapia también. Mis profesores y toda la gente de la casa me acogió muy bien y me permitieron ver la vida de una manera más positiva”, confiesa Ana Ojeda Hurtado de 54 años.

En cuanto a sus proyecciones como maestra de cocina, la alumna dice que “Voy a poner todo de mí para lograr mis objetivos. Esta oportunidad que me dio TPH es única y no la quiero desaprovechar”, finaliza.

 

    ÁRBOL DE LOS DESEOS

 

 

Fundación Trabajo para un Hermano cumple 30 años de transformación social

Equipo TPH 1997

La historia de Fundación Trabajo para un Hermano Concepción, a 30 años de su inicio, se cuenta con orgullo. El paso del tiempo parece no intervenir en el espíritu idealista y de transformación social con el que Jorge Tagle cimentó esta idea en agosto de 1988, como una manera de hacer realidad los sueños de personas en busca de superación.

El mentor del espacio, que hoy se enfoca en la capacitación, quiso embarcarse en este proyecto con la finalidad de recaudar fondos para apoyar a emprendedores. Y fue tal el impacto que causó, que los resultados no tardaron en llegar. Mediante su gestión, Tagle logró  proyectos de colaboración con agencias internacionales como la Obra episcopal de la Iglesia Católica Alemana (Misereor). Además, durante su período de funcionamiento se entregó asistencia crediticia a 2000 iniciativas de microemprendimiento.

“Comenzamos bajo el alero del Arzobispado de Concepción, recopilando dinero después de la visita del papa Juan Pablo II, porque yo llegué de Santiago motivado por la Vicaría de la Pastoral Obrera, que ya no existe. Ahora se llama Pastoral del Trabajo. Pero antes la iglesia era más popular, trabajaba con la gente. Así le propuse formar la campaña Trabajo para un Hermano, siguiendo la experiencia de una fundación que ya estaba constituida en Santiago, con el mismo nombre. Nosotros éramos una franquicia solidaria de esa”, recuerda el economista y máster en metodología CEFE (Competencia como base de la Economía a través de la Formación de Emprendedores).

Firma constitución Fundación TPH Concepción en 1991

 

Y no fue hasta 1991 cuando se constituye finalmente en dependencias del Arzobispado de Concepción, la Fundación Trabajo para un Hermano Concepción. “Todos engancharon con la idea y todo el trámite se dio de manera muy ágil. Con la iglesia formamos la fundación y en ese tiempo prestamos plata generalmente a personas de parroquias o derivadas a ellas que requerían de dinero para algún emprendimiento”, cuenta el también facilitador de Biodanza.

 

 

Equipo mujeres TPH 1997

 

Equipo hombres TPH 1997

 

Inauguración Casa TPH Concepción en 2003

 

UN PASO MÁS

Pero la institución sin fines de lucro, que suma 30 años contribuyendo al desarrollo local, al emprendimiento y a la inserción laboral de hombres y mujeres de la Región, no estuvo exenta de cambios. Las circunstancias y el paso del tiempo obligaron a que TPH generara modificaciones en su enfoque. “Hay ciertos programas, intervenciones y apoyos que simplemente fuimos dejando de lado, porque otros empezaron a hacerlo mejor.  Antes el tema de los créditos no existía. Después se forma el Banco del Desarrollo, que fue el primero que instaló una banca de microempresa. Entonces, cuando empezó a crecer eso, creímos que no tenía sentido que siguiéramos prestando plata, cuando la gente podía ir al banco, así que ahora nos hacemos cargo de otras necesidades”, indica Tagle.

Actualmente la fundación se dedica al desarrollo de aprendizajes significativos y capacidades de emprendimiento en personas y comunidades que buscan mejorar sus condiciones de vida. “Como institución lo que más nos importa es la persona. La fundación tiene una característica que es una organización de enseñanza. Hay mucho movimiento de profesionales con ganas de aportar con nuestro trabajo a construir una mejor sociedad”, señala Tania Avilés, actual directora de TPH.

 

Asistentes Cuidadoras para personas en situación de dependencia 2017

 

Auxiliar de nutrición y dietética, 2017

 

TESTIMONIOS VALIOSOS

María Fierro, miembro del directorio TPH

Y es que las oportunidades que esta institución entrega a las personas y comunidades son amplias. Bien lo sabe María Fierro, quien golpeó la puerta de la institución  como jefa de hogar en 2002, y hoy, 16 años después, entra cada día como miembro del directorio. “Vine en busca de oportunidades porque quedé sin trabajo y oí de la fundación. Cuando toqué la puerta, me recibieron con un café y un abrazo. Hoy llevo 15 años aquí trabajando como miembro del directorio”, cuenta.

Otra testigo del trabajo que aquí se realiza es Marcela Gutiérrez, quien postuló a uno de los cursos de TPH “Auxiliar en nutrición y dietética”, que consta de tres meses de clases presenciales y tres meses de práctica laboral.

La participante de este curso financiado por el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (Sence), recuerda con aprecio todo lo que aquí aprendió. “Me enseñaron conocimiento, es cierto. Me enseñaron a ser más profesional en la cocina, pero lo que más rescato de mis profesores es que me ayudaron a ser una mejor persona y a valorarme como mujer primero que todo”, complementa, quien realizó su práctica laboral en el Sanatorio Alemán hasta abril de este año y hoy se encuentra trabajando como ayudante de cocina en la cafetería de la Federación de Estudiantes de la Universidad del Bío-Bío.

 

30 AÑOS DE TRANSFORMACIÓN SOCIAL

Equipo TPH 2018

 

Con su foco puesto en las personas y las comunidades, este espacio ubicado en Barrio Norte, ha sabido permanecer en la escena regional gracias a un trabajo constante y desinteresado. “Yo creo que se debe al compromiso. Jorge Tagle nos regaló esta posibilidad de poner a disposición nuestro trabajo y a desarrollar nuestras habilidades blandas. Para nosotros es fundamental la persona en el ámbito de formación y de práctica laboral. La alegría más grande como equipo es saber que las personas están trabajando y permanecen en sus puestos”, apunta Avilés.

 

Equipo y directorio TPH

 

Finalmente para Tagle es importante mantener este tipo de espacios, porque “siempre hay cosas donde nosotros podemos hacer un aporte. Por distintos motivos, no surge otra gente que lo haga. En Chile son  contadas las personas que hacen esto y siento que nosotros podemos estar ante esas necesidades de la gente”, concluye.

 

DIARIO EL SUR DESTACA LOS 30 AÑOS DE TPH

(Hacer clic  en la foto para leer nota completa)

Diario El Sur

 

 

DIARIO LA ESTRELLA DE CONCEPCIÓN DESTACA LA SEMANA DE ANIVERSARIO DE TPH

Diario La Estrella Concepción

 

 

Curso “Manipulación de Alimentos 2018” culmina su primera etapa con emotivo encuentro

Luego de tres meses de clases teóricas y prácticas, el curso “Manipulación de Alimentos 2018”, desarrollado por Fundación Trabajo Para un Hermano (TPH) y financiado por el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (SENCE), abre paso a las prácticas laborales de sus 19 participantes.

La emoción fue protagonista en el encuentro que puso fin a la etapa de capacitación del curso “Manipulación de Alimentos”, desarrollado desde mayo por Fundación Trabajo para un Hermano (TPH) y financiado por el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (Sence).
Con la satisfacción a flor de piel por el logro alcanzado y con gajos de nostalgia evidentes por dejar la sala de clases luego de tres meses de capacitación, las 18 mujeres y el único varón que participaron de esta cita culmine, se dieron el tiempo de festejar el hito y compartir sus sensaciones.
Sin ir más lejos, Marcela Espinoza, una de las beneficiarias, da fe de un cambio significativo en su vida tras pasar por esta fase lectiva. “Este curso me dio la oportunidad de soñar en grande y de darme cuenta que sí se pueden lograr las metas que uno se propone. Soy una persona que sin tener nada, voy a pasar a tener mucho. Estoy feliz y todo sacrificio es para darle una mejor vida a mis hijos”, dice la participante de 38 años.
Desde hoy en adelante la manipuladora de alimentos pone su mira en el futuro y reflexiona acerca de sus expectativas. “Todo lo que aprendí aquí, lo voy a poner en práctica para lograr un puesto de trabajo. Mis expectativas son tener un contrato con remuneraciones dignas que valore lo que hago. Estoy feliz y todo sacrificio es para darle una mejor condición de vida a mis hijos”, indica.

MUNDO LABORAL
Acerca del rendimiento, Patricio Riquelme, chef y facilitador del curso, fue enfático en decir que tuvo una gran experiencia con este curso. “De los 20 participantes que partieron, 19 se mantuvieron hasta el final. Se mostraron bastante abiertos a recibir la capacitación y todos los participantes tienen mucho potencial. En lo personal me encantó. Pude pasar los contenidos de una manera profunda, porque encontré a personas dispuestas a recibir la información. Creo que fue exitoso”, señala.
Esta actividad abre paso a las prácticas laborales de 200 horas que tendrán cabida durante las próximas semanas en distintos establecimientos prestadores de servicios de alimentación, casinos y empresas de la Provincia de Concepción, que colaboran mutuamente con Fundación TPH.
Para Marisol Arias Gavilán, también beneficiaria del programa, llegar a esta etapa de profesionalismo significa mucho, puesto que a sus 50 años ni siquiera soñaba con una oportunidad como ésta. “De cocina no sabía, pero con el paso del tiempo me fue gustando y fui adquiriendo conocimientos, entonces sé que puedo lograr ser una gran trabajadora. A mi edad me vi limitada en muchas áreas, pero con esta capacitación me di cuenta que también hay oportunidades laborales para personas como yo”, finaliza.

 

Día Internacional de los Trabajadores y situación laboral de la mujer hoy

El origen de esta conmemoración internacional se remonta a una lucha por la extensa jornada laboral desarrollada en Estados Unidos en 1868. Allí había sido instaurada en la Ley Ingersoll, que establecía una jornada de trabajo de ocho horas con cláusulas que permitían aumentarla a 14 e incluso 18 horas.

Años después, en 1886 en la ciudad de Chicago, donde las condiciones de trabajo eran peores que en otras ciudades del país del norte, que las organizaciones laborales y sindicales se movilizaron para solicitar una reducción de la jornada laboral a 8 horas, de las 12 y 16 horas establecidas. La huelga surgida en Chicago se amplió hasta alcanzar carácter nacional con unas 5 mil huelgas simultáneas y más de 400.000 obreros movilizados. Proceso que obtuvo como resultado hacia finales de mayo de ese año una jornada de 8 horas. Sin embargo, en junio del mismo año, 5 sindicalistas anarquistas que promovieron la manifestación fueron condenados a la muerte en la horca. El impacto internacional que tuvo el juicio a los “mártires de Chicago” duró muchos años. En 1889 la II Internacional de París resuelve instaurar un día por la lucha internacional por las 8 horas. La fecha acordada fue el 1° de mayo de 1890, siguiendo una decisión de la American Federation of Labour, enlazándola simbólicamente con la huelga del 1° de Mayo de 1886 en EEUU y en honor a los mártires de Chicago.

En nuestro país, esta fecha se considera un feriado irrenunciable y se realizan múltiples conmemoraciones a lo largo del territorio, sin embargo, resta por conseguir avances en materia de igualdad salarial y porcentaje de inserción de la mujer en la fuerza de trabajo sobre todo. Según la encuesta CASEN 2015: “la tasa de participación laboral de las mujeres, es de 47,4% versus un 71,0% de los hombres. Pudiendo aumentar sobre el 49,3% según el último trimestre móvil de 2017. Y la brecha entre la participación laboral de mujeres y hombres se ha mantenido sobre los 20 puntos porcentuales en todos los años, registrando una reducción en 3,5 puntos porcentuales, de -26,8% en 2010 a -23,3% en 2015”.

Chile tiene bajas tasas de participación laboral femenina, tanto en relación con los países de la OCDE (63%) como a los latinoamericanos (56%). La brecha salarial es persistente: el 2015 los hombres ocupados percibían mensualmente un promedio de $587 mil y las mujeres $402 mil, lo que corresponde a una brecha de ingreso de -31,6%, en desmedro de las mujeres (NESI, 2015).

Un estudio de la Subsecretaría de Trabajo indica que 1.4 millones de mujeres quieren trabajar, pero no pueden. El principal motivo está en sus responsabilidades familiares permanentes: 38% de las inactivas, es decir, 1.478.000 mujeres no trabaja remuneradamente (ENE, 2017), por esta razón es clave proveer de las condiciones que faciliten a las mujeres salir de sus hogares para desarrollarse laboralmente y lograr una mayor autonomía económica, aportando al crecimiento del país. Por ejemplo, si estas mujeres se integraran al mundo laboral, el PIB nacional podría aumentar a 9%.

En síntesis, múltiples son las barreras de acceso al mercado laboral y de permanencia en sus trabajos que tienen las mujeres. Abordar estas barreras, proponer soluciones, actuar en el campo de las organizaciones para generar cambios, es una tarea transversal de orden nacional, pero también sectorial, regional y local que involucran al conjunto de la sociedad y a sus actores.

Se trata, a fin de cuentas, de trabajar hacia un modelo a escala humana y que considere el factor de género de forma equitativa, más allá de lo netamente productivo.

 

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